Segunda Piel
Un protocolo que contribuye a ralentizar el proceso de envejecimiento cutáneo lubricando las fibras de colágeno y aportando un gran porcentaje de ácido hialurónico a nuestra piel.
La alternativa a las agujas que tu piel necesita
El envejecimiento cutáneo está marcado por una pérdida de elasticidad de los tejidos, una deshidratación, un cambio en la textura de la piel y la aparición de anomalías superficiales. El ácido hialurónico es un muy buen agente hidratante, tiene una extraordinaria capacidad para retener el agua y esto explica que el estado de hidratación de la piel está estrechamente ligado al contenido de la dermis en ácido hialurónico.
En La Quinta Avenida somos expertos en el cuidado de la piel y tratamientos antiedad, y entre nuestros protocolos favoritos se encuentra uno de nuestros best seller: nuestro tratamiento “Segunda Piel”. Un protocolo que contribuye a ralentizar el proceso de envejecimiento cutáneo lubricando las fibras de colágeno y aportando un gran porcentaje de ácido hialurónico a nuestra piel.
Un tratamiento que recomendamos para una regeneración profunda en pieles dañadas que además necesitan un tratamiento antiedad potente.
¿En qué consiste este protocolo?
Preparamos la piel con una profunda limpieza y tonificación para aplicar la mascarilla renovadora de tratamiento, la cual potenciaremos con masajes especiales sobre ella para activar más y mejor sus principios activos. Finalizamos aplicando sérum, crema y fluidos adaptados al tipo de piel y a objetivos que queremos tratar con nuestra clienta.
Es un tratamiento ideal para arrugas marcadas, y una alternativa perfecta a las modernas inyecciones de ácido hialurónico. El tratamiento Segunda Piel acelera la renovación celular y optimiza la regeneración para un efecto tensor visible e inmediato. Aumenta la cohesión, la firmeza y la densidad de la piel mientras se remodela el contorno facial.
¿Cuáles son sus beneficios?
1. Repara y regenera los tejidos que realizan una tarea de sostén.
2. Frena el desarrollo de las arrugas profundas
3. Acelera la renovación celular y optimiza la cicatrización
4. Repulpa visiblemente los trazos del rostro y logra un efecto tensor inmediato
5. Aumenta la cohesión, firmeza y la densidad de la piel
6. Tensa y rediseña el óvalo del rostro y unifica el tono de la piel
Nuestra recomendación:
Recomendamos realizar dos al año, uno cada 6 meses, y realizarlo una semana antes del efecto deseado, ya que los resultados son visibles y realmente espectaculares a partir del cuarto o quinto día después de someterse al tratamiento.